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Bitácora Pública
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL RECORRIDO EN IMÁGENES

 

 

NO TE PIERDAS ESTAS IMÁGENES DE SU VIAJE

(haz click para agrandarlas)

 

 

 

Constancia del Récord de Resistencia de la F.M.M.

 

 

 

 

La BMW R-90/6 en

el Paralelo 28

 

 

 

 

El magnífico paisaje

en Chiapas

 

 

 

 

 

Llegada nocturna a la capital campechana

 

 

 

 

 

Inscripción del PRI en el Salón de la Fama

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOTA: Las fotos fueron tomadas por el autor.

 

 

 

VIAJE DE NUESTRO ESTIMADO FEDERICO TORRES

"EL PIRI" POR LA REPÚBLICA MEXICANA

 

 

 

 

Un auténtico decano del motociclismo

mexicano que recorrió los 32 Estados

de la República hace ya 19 años nos

comparte su experiencia personal.

 

 

 

Federico "Piri" Torres

Ya tenía varios años soñando y planeando, sacando cuentas de kilómetros, de dineros y buscando diferentes rutas que me permitieran viajar en motocicleta por los 32 estados de nuestra republica y en el menor tiempo posible. En esos años no pensé en la posibilidad de lograr patrocinios, además no tenia la seguridad de completar el viaje en el tiempo que había calculado, y decidí llevarlo a cabo sin compromisos con nadie, solo conmigo mismo.

Para este viaje escogí a fines del mes de octubre de 1987, principalmente por permitírmelo en mi trabajo, por haber menos probabilidades de lluvia y ciclones, aparte de que son meses menos calurosos (lo cual es bueno para la moto) ya que gran parte de la ruta seria por zonas costeras, lo malo: que en esos meses los días son mas cortos (casi tres horas menos de luz solar).

Ya con anterioridad yo le había informado al Doctor Luís Farell Castillo, Presidente de la Federación Mexicana de Motociclismo, de mi proyecto para ese viaje por los 32 estados, intentando realizarlo entre 15 a 20 días; me comentó que dudaba que fuera posible dentro de ese plazo, pero que si lo lograba le presentara comprobantes de gasolineras, restaurantes, hoteles, etc., de mi paso por cada uno de los 32 estados; nunca me pidió ni yo consideré necesario el señalar tramo por tramo la ruta que yo había planeado. Antes de salir de Irapuato, Gto. Obtuve constancia de “no antecedentes penales” así como cartas de conocimiento de la Policía Federal de Caminos y de la Presidencia Municipal y éstas me sirvieron durante el viaje para hacer mas rápidas las muchas revisiones en retenes aduanales y de otras autoridades.

Ya con mi moto BMW R-90/6 Mod.1974, afinada, con llantas nuevas y bien checada, comencé a hacer una lista de lo mas necesario que me llevaría como: platinos, condensador, diafragmas del carburador, dos bujías, fusibles y focos, tres inflallantas , parches, bomba de aire, herramientas, lámpara de pilas copias de papeles míos y de la moto, 2 copias de la llave de la BMW , impermeable, cables extras de clutch y carburador; de ropa y equipo personal lleve lo que siempre uso como: casco, guantes, botas, jeans, “chones de manga larga”, tenis, varios sweaters , chamarra, que era lo elemental que se usaba en ese tiempo; también me lleve una dotación de carne seca asada, nueces, pasas y dátales., que me sirvieron de mucho para desayunar sobre la moto casi todos los días.

Ya con todo lo que creí necesario amarre en la moto ( con cordel de persiana) una maleta mediana y dos chicas (maletas…aclarando) y salí rumbo a Guadalajara, ahí asistí a una fiesta de una sobrina mía y al día siguiente temprano, rumbo a Mazatlán, ahí salude a un buen amigo motociclista, Hermes Escobar y lo entere de mi viaje; en este puerto subí al transbordador y navegando toda la noche llegamos a Pichilingue, BCS., al bajar como al medio día, revisión de papeles de moto y míos y de ahí, a La Paz , BCS.. Localicé la oficina de la Policía Federal de Caminos , los enteré del viaje que pretendía realizar y a mi solicitud, me extendieron una constancia de que en esa ciudad iniciaba el conteo de mi paso por los 32 estados. Ya la tarde, la dediqué a conseguir cosas extras que de ultima hora creí necesarias como ánfora y manguera para gasolina, cable para amarrar la moto en algún vehículo en caso de descompostura, y otras cosas. Ya con la moto lista me instalé en un motel, por los nervios no pude dormir bien y antes de las 4:00 AM. Decidí mejor ya salir que seguir acostado y así, todavía oscuro, solo, en una carretera que no conocía, tan lejos de “mis dominios” y nomás de pensar en lo que me esperaba… confirme que estaba bien “lurias”; pero ese mismo día vi a medio desierto que había otras y otros mas “lurias” que yo, al encontrarme a varios gringos, renegridos por el sol, cargadísimos de equipaje y pujando en bicicleta, solos o en grupo.

Disfruto mucho el viajar en grupo con motociclistas, pero prefiero aun mas el viajar solo, porque se aprende a ser mas independiente, viajas a la velocidad exacta que tu decidas, rápida o lenta de acuerdo al planteamiento de facilidades o riesgos que te ofrezca cada tramo del camino; se vuelve uno mas precavido tanto arriba como abajo de la moto. Cuando viajo solo evito hacer paradas en despoblado, y en restaurantes, hoteles, gasolineras o en puestos de revisión de las autoridades, siempre les doy a entender que vienen mas amigos motociclistas atrás de mi; al quedarme en hoteles, le hago saber que mi familia o amigos ya saben en que hotel estoy y en ocasiones hasta les encargo que me avisen “por que vendrá a buscarme un Policía Federal de Caminos que es amigo mío” , estas mentiras parecen innecesarias pero creo, me han dado buenos resultados ya que en los muchos años que tengo de viajar solo, de día o de noche, nunca he tenido experiencias de agresiones o asalto.

Los que disfrutamos el manejar nuestra moto a lo largo de distancias considerables, sabemos que después de muchas horas de manejo continuo y mas si es durante varios días, cuesta trabajo concentrarnos en nuestro manejo y en los factores de riesgo del camino y con facilidad nuestra mente divaga peligrosamente en cosas totalmente ajenas a lo que vamos haciendo.

Los primeros días me presioné mas de lo razonable viajando un poco mas rápido y durante mas horas, pero varios sustos que me llevé al presentarse diferentes situaciones de riesgo por no conocer el camino (ej.: en la Península de Baja California, muchas veces en lugar de puentes existen vados y casi siempre me tocaron estos, con tierra y piedras), situaciones de las que afortunadamente salí bien librado, pero me hicieron comprender que era indispensable viajar un poco mas lento y bastante mas atento y dosificar mi resistencia como para un maratón. Un consejo: “en la pista corre para ganar, pero… fuera de ella maneja para vivir…!!!” .

Todos los días hacía la siguiente rutina: en la noche ya para terminar mi jornada (de 15 horas aprox.), cargaba gasolina, checaba la moto y ya en el hotel o motel (por economía… de “1/2 pico de estrella”), y de preferencia con la moto cerca o hasta dentro del cuarto, ahí le hacia una revisión superficial de sus sistemas y además una buena checada a las llantas, buscando y quitándoles objetos encajados que por pequeños que sean, si ahí se dejan, al irse desgastando el hule de la llanta, estos avanzan hacia la cámara de aire, y es preferible “echar llanta” en una ciudad, que en despoblado. Estas revisiones siempre dan buen resultado y en esta viaje no hubo ninguna ponchadura; después para quitarme lo entumido me ponía mis tenis y trotaba 10 o 15 minutos cerca del hotel, ya en la habitación hacia un poco de ejercicio y a bañarme, luego a cenar algo ligero y a dormir (varias veces junto a mi moto en el cuarto), dependiendo de la hora que me acostara ponía el despertador a las 4:00 a.m. A mas tardar.

En un viaje, creo que la hora en que se avanza mas es cuando arranca uno antes del amanecer, ya que para cuando empieza a clarear el día, ya esta uno lejos de donde durmió. Después de cada 200Km . Recorridos, cargaba en la siguiente gasolinera (a veces gasolina vendida en botes o con taxistas), ahí estiraba las piernas, ida al baño, unos “talonazos” a las llantas para sentir su dureza, compraba jugo o refresco y fruta para mas adelante completar mi desayuno sobre la moto y esto rodando un poco mas lento pero sin dejar de avanzar. En largas travesías siempre será mas conveniente mantener una velocidad intermedia y esta, de acuerdo con tu pericia y grado de prevención, que te permita reaccionar a tiempo y evitar un percance que sería mas difícil eludir si fueras un poco mas arriba de tu nivel de manejo. A las 2 ó 3 p.m. Aprovechaba una parada en gasolinera, para comer en algún restaurante confiable, comía alimentos ligeros y tomaba pocos líquidos para evitar paradas intermedias.

En Puerto Vallarta, Jal., recabé con la P. F. de C. La constancia de mi paso por esa ciudad, e igualmente ellos me extendieron constancias de mi paso por Chetumal, Q. Roo., y por Matamoros, Tams.. Con esto pude comprobar mi presencia en los cuatro puntos opuestos de nuestra republica.

Pocos días después de finalizado este viaje en el D.F., envié a la Federación Mexicana de Motociclismo una relación ordenada de todos los comprobantes de mi paso por cada una de las 32 entidades y realizado en 12 días continuos, le solicité al Dr. Luís Farell Castillo, que me otorgaran una constancia de dicho viaje, y que posteriormente me fue enviada, además confirmando que este viaje lo registraron como “Record de Resistencia” , lo cual me dio aun mayor satisfacción. Este viaje aunado a otros dos registros similares que tengo en “turismo” y a mi curriculum en el motociclismo de competencia en óvalo, motocross, enduro y velocidad en pavimento fueron factores que evaluó la F.M.M. para mi ingreso en el “El Salón de la Fama ” de la CODEME en el año 2001. En una ocasión, por medio de la F.M.M. Me enteré que un motociclista del estado de Jalisco, les había anunciado que realizaría un viaje similar al mío y que al terminarlo, les haría entrega de la comprobación de su recorrido también por los 32 estados; pero no tuvieron comunicación posterior con dicho motociclista.

A mi en lo personal, han sido varios motociclistas conocidos míos que me han comentado su deseo o intención de realizar este mismo viaje y me han pedido que les proporcione la ruta que yo seguí, pero como el objetivo principal de este récord de resistencia es comprobar el paso por las 32 entidades en un mínimo de tiempo, considero que los que quieran llevarlo a cabo deben trazar, planear y decidir su propia ruta, como lo hice yo en su momento, limitado a la red de carreteras que existían en ese año, sin contar con la orientación ni el apoyo de nadie y sobre todo “viajando solo”. Cualquier motociclista de “hueso colorado” entenderá que un viaje como este con las limitantes y bajo las condiciones de esa época, es muy satisfactorio para el que lo realiza, a parte del cúmulo de experiencias que se atesoran diariamente durante el mismo.

Siempre voy a saborear las imágenes y lo vivido en esos pocos días, recordando lo notorio que es observar el cambio diario entre una región y otra en sus: paisajes, climas, costumbres de la gente, sus formas de hablar, comida, vestuario, etc., y con la satisfacción de haber conocido y disfrutado un poco mas a nuestro México, al caminar por sus desiertos, selvas, montañas, zonas arqueológicas, lugares históricos, etc., que despiertan en uno la ansiedad de comprender que todavía nos falta muchísimo mas para descubrir tantas bellezas que tiene nuestra patria; pero sobre todo, tener la enorme satisfacción de haber convivido en unos cuantos días con 32 grupos de hermanos tan diferentes y tan iguales, a nosotros mismos.

Texto y fotos: Federico Torres

Irapuato, Gto. México

TOTAL

Recorrido:         32 Estados y 12,886 km
Duración:           12 Días

 
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